jueves, 14 de junio de 2018

EL TERCER OJO


EL TERCER OJO.
El ojo parietal es una parte del sistema nervioso central con capacidades foto receptoras. Está asociado a las glándulas pineales, que se asoman al exterior por un orificio del cráneo.
Esta estructura regula el ritmo circadiano como la producción de hormonas y normalmente esto esta detectado en anfibios, reptiles y algunos tipos de peces, donde no está vinculado es en las aves y en los mamíferos. Pero la glándula pineal sí que existe en el cerebro de aves y de mamíferos, solamente que el de estos mandan señales luminosas a través de los ojos. Esta glándula se la llama pineal porque tiene forma de piña aunque tiene un tamaño como ungrano de arroz.
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UN ÓRGANO RELICTO.
La ausencia del ojo parietal en aves y mamíferos sugiere que ambas clases de animales descienden de reptiles que no tenían ese rasgo o de reptiles que lo han ido perdiendo según su evolución. Es decir que los mamíferos provienen de anceptros reptilianos que ya eran de sangre caliente. Por lo tanto la actual glándula pineal de los mamíferos habría cambiado su función foto receptora por la función endocrina. Todo esto nos indica que los mamíferos son un grupo de monofiléticos es decir, que todos vienen del mismo grupo de reptiles dotermos  , concretamente los terápsidos.
ESPECIES ACTUALES CON EL TERCER OJO.
El ojo parietal puede observarse hoy en muchas especies de lagartijas, ranas y sapos. Por lo que respecta con la fauna ibérica. El ojo parietal está presente en cada uno de nuestros saurios. Puedes apreciarlo en cualquier tipo de lagartija , pero en el caso de los lagartos es más difícil apreciarlo por el desarrollo de placas y del refuerzo que les protege. 

CÓMO ELIMINAR LA PROCESIONARIA DEL PINO


Cómo eliminar la procesionaria del pino

Habitualmente nos empezamos a preocupar de la procesionaria del pino cuando vemos los bolsones en el pino, o peor aún, cuando vemos las procesiones de orugas paseando por el jardín. Asique llegado ese punto, no nos queda otra opción que un tratamiento directo con insecticida convencional.
 Pero en realidad tenemos más métodos de control para llevar a cabo durante todo el año, más ecológicos y a la larga más económicos. Y si además ponemos en práctica, al menos dos de ellos, es más que seguro que  tendremos bajo control la procesionaria
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¿Cómo actuamos con cada uno de Ellos?
Bacillus thuringiensis. Es un insecticida biológico compuesto por bacterias que afectan a las orugas de la procesionaria. Su aplicación es como con cualquier insecticida convencional. Las acículas quedan impregnadas con el producto, y al ser ingeridas una toxina del Bacilus thuringiensis se libera y mata a la oruga. Su tratamiento se ha de realizar en los primeros estados larvarios, a principio de otoño. Está admitido en Agricultura Ecológica por no tener incidencia negativa en el medio ambiente.
Alfacipermetrín, Deltracipermetrín, Cipermetrín. Ya sea vía aérea o mediante endoterapia. Son insecticidas convencionales, con diferentes nombres comerciales. Se aplican impregnando bien las bolsas de seda creadas y las ramas y tronco del árbol, que es por donde se mueve la oruga. Se trata en cualquier momento a lo largo del invierno.
Trampas de feromonas. Consiste en atraer, con una pequeña cantidad de feromonas sexuales, a los machos hacia la trampa, para que se queden encerrados y mueran, así no llega a completarse la reproducción. Su uso se recomienda en zonas de baja infección, por lo que este método es un buen complemento a la fumigación.
Romper los bolsones. Los tratamientos con productos deben complementarse con la eliminación mecánica de los bolsones, siempre y cuando se pueda acceder a ellos fácilmente, o mediante pértigas. Se debe hacer en invierno, mientras las orugas permanecen en los bolsones.
Anillos de plástico semirrígido. En caso de que no hayamos podido eliminar los bolsones, la instalación de un cono o anillo de plástico semirrígido alrededor del tronco interrumpe el descenso e impide que las orugas se entierren en el suelo. Acabarían muriendo de inanición en su interior, o bien se les puede aplicar insecticida una vez dentro del anillo.
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Cajas nido. Favorecen el asentamiento de pájaros insectívoros que se comen las orugas. Los depredadores más efectivos de la procesionaria del pino son los carboneros y los herrerillos, aunque hay otros muchos que también se las comen. Así que consiste en instalar una o varias cajas nido en el jardín y esperar que alguno de ellos anide, y sin duda controlarán la población de orugas no sólo de tu jardín sino de todos los alrededores.